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Debilidad

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Empeñarte en mantener algo que sabes está muerto, perdonar lo imperdonable, sentir tranquilidad, paz, felicidad, etc. ante el solo hecho de estar con alguien, y sentirte hundida cuando ese alguien no está, aunque te haya hecho muchísimo daño, solo demuestra que tienes un terrible problema ante la manera de afrontar el duelo por una pérdida.
Incluso si la persona que pierdes es indeseable, y muy fácil de perderla.

Y es que el duelo es así, no es algo fácil... por algo es un duelo.
Ahora se cumplen tres años del verano más intenso de mi vida... unos días que nunca volveré a tener. Continúo ese duelo... un duelo que ha durado más de 2 años y que sigue doliendome, que sigue arrancándome lágrimas. En todo este último año he sido muy feliz, pero a veces sentía la necesidad de meterme en la ducha, y llorar, llorar por algo que seguía faltandome, simplemente él.

Y ahora, de nuevo otro duelo, perder a una pareja no es algo que se supere en cinco días (aunque para algunos, lo es). Yo suelo ser bastante sincera, y si quiero a alguien, es porque le quiero, así que mis cinco días se convierten en meses. Y aunque lo lleve bastante bien, la verdad es que en estos casi cuatro meses he llorado, he amado, y odiado, he hablado delante del espejo maldiciendo mi suerte, muchas veces.

Y eso es el duelo, no creer, aceptar, odiar, perdonar, olvidar.... etapas que requieren de tiempo, y sobretodo, de fuerza, de mucha fuerza porque lo más fácil durante todo ese tiempo, es salir corriendo a los brazos de la otra persona, porque aunque ese amor nos haga infelices, el duelo nos hace sufrir muchísimo más, y anhelamos volver a lo primero...

algunos no entienden que después de todo, llega la calma, y que hay recompensa.

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