25/6/19

Black Mirror - 5ª temporada




  • Sriking Vipers
Danny (Anthony Mackie) y Karl (Yahya Abdul-Mateen II) son amigos desde hace décadas. Han compartido infinidad de momentos, pero con el paso del tiempo y el aumento de responsabilidades, sus caminos se han ido separando. Danny ha formado una familia junto a Theo (Nicole Beharie), intentando no caer en una aburrida rutina diaria. Mientras tanto, Karl continúa buscando una persona con la que conectar. Ambos amigos se reencuentran una vez al año: la fiesta de cumpleaños de Danny. En esta ocasión Karl le regala un juego con el que se divirtieron durante horas en el pasado, y que ahora permite vivir una experiencia virtual muy real. 


El juego es similar al Street Fighter que tantos recuerdos nos traen de la década de los 90, cuando por las tardes quedábamos en los recreativos para comprar chucherías, tomar algún refresco, y hablar con nuestras amistades mientras echábamos alguna partida. 

La realidad virtual del juego es lo único destacado del episodio. El vestuario, la ambientación y las fotografías nos sumergen en un estado de añoranza. Danny (quien tiene una lesión en su pierna), aquí se convierte en Lance (Ludi Lin) y puede luchar sin ninguna dificultad; Karl se convierte en Roxette (Pom Klementieff) y disfruta de la posibilidad de tener un cuerpo femenino. Comienza la pelea, pero muy pronto la temática principal del juego cambia. 


Charlie Brooker firma una historia anodina. En ningún momento sorprende lo que sucede, es más, el seguidor de la serie espera incluso un giro más rompedor y salvaje. Nunca llegará. Previsible y aburrido, donde la primera escena del juego te anima pensando que después de la introducción de los personajes todo va a mejorar. La novedad desaparece cuando su elemento destacado es utilizado hasta el hartazgo.




  • Smithereens
Chris (Andrew Scott) siente que su vida no tiene casi sentido desde hace varios años. Su único propósito es mostrar cómo las redes sociales nos han convertido en personas adictas que no pueden estar ni diez minutos sin mirar quién nos ha escrito o dado un «me gusta». Desea hablar con Billy Bauer (Topher Grace), creador de la red social Smithereens, para decirle todo lo que piensa sobre su gran obra. Para ello, secuestra a Jaden (Damson Idris) y le obliga a realizar una llamada a su jefe si quiere continuar con vida.


Una de las señas de identidad de la ficción era la manera en la que su creador utilizaba tecnología avanzada para plantearnos un futuro distópico donde esta tecnología tenía un papel fundamental. En este episodio se narra una historia muy real de nuestro presente.

En nuestro país, según el II Estudio «Españoles al volante, distracciones y uso del móvil», realizado por Movistar y Gonvarri en 2016, un 90 % de los encuestados consideró que el móvil era la principal causa de distracción al volante. Escribir mensajes de texto, hacer fotos, leer… apartan nuestra atención de la carretera, distracciones que en la actualidad producen el mayor porcentaje de fallecimientos, muy por encima del cansancio, sueño o consumo de alcohol y otras drogas.


Destaca el elenco protagonista y ciertos diálogos de puro Black Mirror. Aunque nos hace reflexionar sobre los aspectos señalados en el párrafo anterior, también lo hará sobre una realidad: la adicción a estar conectados, a necesitar una retroalimentación en forma de corazoncitos y caritas sonrientes. Brooker nos muestra la actualidad, con un guion incluso edulcorado que es superado por cientos de historias reales.




  • Rachel, Jack and Ashley Too
Rachel (Angourie Rice) está atravesando un momento complicado después del fallecimiento de su madre y el traslado a una nueva población, donde no tiene amigos y solo disfruta escuchando a su cantante favorita: Ashley O (Miley Cyrus). Cuando su ídolo anuncia que está a la venta una muñeca interactiva que habla y piensa como ella, Jack (Madison Davenport) le recuerda a su padre que Rachel pronto cumplirá años y que sería un buen regalo para ella. 

Ashley Too se convierte en amiga y consejera de Rachel, mientras su hermana se muestra preocupada pues la joven no asume que tiene que rodearse de personas, pues Ashley Too solo es una muñeca programada. Varias situaciones harán que Rachel desconecte a su muñeca,  hasta que meses después esta se encenderá tras escuchar su frase de activación en la televisión. Durante los meses que estuvo apagada, la verdadera Ashley se encuentra en coma.


Un episodio interesante, pero nuevamente alejado de la esencia de la serie. Miley Cyrus protagoniza una historia que podría ser tanto suya como la de muchas otras estrellas juveniles. Ashley está atrapada en su propia casa. Se muestra siempre positiva y entusiasta de cara a los medios de prensa, pero no disfruta con la música que hace y los mensajes que transmite. Su tía y mánager le impiden que se salga del guión que tan buenos resultados económicos les ha dado. Ashley Too hará posible que su situación cambie.

La muñeca ofrece un pequeño giro en la historia, pero no aporta nada distinto a lo mostrado en entregas anteriores, cerrando así una temporada superflua.



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