10/7/18

Cada corazón, un umbral





(…) Por primera vez en su vida había tenido la sensación de encaminarse hacia su hogar, y esa sensación había bastado para mover los pies, despacio al principio y luego más y más deprisa, hasta que había estado atravesando el límpido aire nocturno a todo correr, sin que nada más importase ni fuese a importar jamás…




Narnia, El País de Nunca Jamás, Oz, Fantasía, El País de las Maravillas… la literatura está repleta de historias en las que sus protagonistas abandonan nuestro mundo para viajar a lugares llenos de magia y fantasía donde viven grandes aventuras. Dorothy, LucyBastian, Alicia,  y el resto de personajes de estas historias tienen algo en común: el regreso a su hogar, del que poco sabemos porque la novela termina, en la mayoría de ocasiones, con ese retorno. ¿Qué sucede cuando regresan? ¿Qué es lo que no cuentan esas historias? ¿Cómo es el regreso al hogar de esos personajes después de vivir miles de aventuras, de ser reyes, reinas y salvadoras de mundos?


Cada corazón, un umbral presenta la historia de Nancy, una joven que hace un tiempo atravesó una puerta y viajó hasta un lugar similar al Inframundo. Tal vez lo era, porque allí bailó con el Señor de la Muerte. Poco a poco fue adaptándose hasta encontrarse plena y feliz, pues había encontrado por fin su lugar en el mundo. Nancy sentía que por primera vez encajaba y su vida tenía sentido, pero tuvo que regresar a casa para que su familia supiera dónde se encontraba y que allí era dichosa. A su regreso, sin embargo, sus padres no comprenden su actitud y las historias que cuenta, y es ingresada en el centro dirigido por Eleanor West, para que sane. Nancy pierde la puerta que le llevará de regreso junto al Señor de la Muerte.


Pero Eleanor guarda un secreto que solo desvela a las chicas y chicos (en menor número) que terminan en su centro de recuperación: ella también fue una niña que viajó a otro mundo, y por eso sabe que todas las historias son reales. Además, también entiende que quieran regresar a esos mundos porque es donde de verdad sienten que se encuentra su hogar y no junto a sus familias. El centro no es el lugar de sanación que los padres de las chicas esperan, pues no les devolverá a las niñas que eran antes de viajar a otros mundos, eso nunca será posible. En cambio, les ayuda a sanar muchas otras cuestiones. Y es que aunque Eleanor quiere ayudarlas a que encuentren su puerta de regreso, lo cierto es que esto no siempre sucederá y su labor es hacer más llevadera su vida en nuestro mundo después de haber abandonado el lugar donde eran felices. 


No voy a plantarme frente a usted y decirle que la puerta está cerrada para siempre, porque no hay manera de saberlo con certeza, pero si voy a decirle que esa primera vez ya tenía todas las probabilidades en su contra, y que las sigue teniendo ahora. 


El primer día de Nancy en la residencia de Eleanor West estará marcado por las presentaciones de jóvenes que están recibiendo terapia. Sumi, Jack, Jill y Kade son los personajes con los que Nancy tiene más relación. La mayoría de las ocupantes del hogar han viajado a mundos muy distintos, y poco a poco iremos conociendo el funcionamiento de cada uno de ellos. La autora ofrece infinidad de mundos de esta manera y aunque en un primer momento puede ser confuso entender la clasificación que los personajes hacen de estos lugares, vamos conociendo cada uno de ellos a través de las experiencias de sus protagonistas, rellenando información con el pasar de las páginas. Además, como Nancy es nueva en el lugar, vamos descubriendo todos estos datos junto a ella. 



Enfermedades mentales, trastornos de la alimentación, diversidad sexual y de género… estos son algunos de los temas que aparecen reflejados en la novela. Son muchas las lecturas que podemos hacer de cada una de las experiencias que han vivido los personajes, e incluso como lectores entenderemos y sacaremos conclusiones diversas de cada uno de ellos. Su lectura es íntima y estoy segura que todas las citas que he ido marcando (y fueron muchas) porque me generaban alguna sensación, para otros lectores pasarán desapercibidas porque en esos momentos esas frases no hicieron clic en su mente, mientras que otras frases o párrafos habrán obtenido más atención. Incluso si dentro de un tiempo volviera a leer la novela es posible que diera un significado distinto a muchas de estas frases. 




La segunda parte de la novela cambia de registro. El misterio adquiere mayor protagonismo cuando una tragedia tiene lugar durante las primeras horas de Nancy en la residencia. Será otra manera de acercarnos a cada personaje, más oscura. La desconfianza comenzará a invadir el ambiente y quienes estuvieron en mundos más "siniestros", donde la muerte y la violencia formaban parte del día a día de las jóvenes, serán señaladas rápidamente por el resto de compañeras. 


En esta novela conocemos a quienes anhelan regresar al mundo que viajaron, pero no todas las puertas han llevado a las personas que las descubrieron a lugares donde fueron felices. Desconozco si en alguna de las otras dos novelas que (hasta la fecha) hay publicadas se mostrará más de estos personajes o si las historias se centraran en aquellos que ya hemos conocido, tal vez sería interesante, aunque el mensaje sería muy distinto. Personalmente, esta lectura me ha reconfortado. Me ha ofrecido esperanza. 





FICHA TÉCNICA:

Cada corazón, un umbral (Every Heart A Doorway)
Seanan McGuire (Traducción de María Pilar San Román
Wayward Children #1
Alianza editorial  |  Runas
Tapa dura
183 páginas  | 2018

Deslizándose entre las sombras bajo la cama, o a través de un armario, o por madrigueras de conejos… los niños siempre han sabido acceder a mundos mágicos. Pero ¿qué ocurre cuando regresan y no consiguen adaptarse y no son aceptados por sus familias? Eleanor West tiene un internado que acoge a estos niños que quieren volver a su mundo de fantasía. Pero con la llegada de Nancy algo cambia en el internado y pronto tendrán que enfrentarse a una tragedia por si mismos. 



VALORACIÓN:

1 comentario:

  1. Lectura para esta semana obligatoria. Ya no puedo retrasarlo más. En cuanto tenga una tarde libre, allá que voy :)

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