24/10/14

La leyenda de Sleepy Hollow



La leyenda de Sleepy Hollow (The Legend of Sleepy Hollow)
Washington Irving (Traducción de Guillermo Lorenzo)
Alba
89 páginas | 2010


Ichabod Crane, un tipo flaco pero glotón, buen bailarín, con ciertas ambiciones mundanas, es el maestro de la comunidad de Tarrytown, en Sleepy Hollow (literalmente: "Hondanada del Sueño"), un valle a orillas del Hudson. Su antagonista es Brom Bones, un grandullón grosero, que es también su rival en el amor de Katrina Van Tassel, hija única de un acaudalado terrateniente. Ichabod cree alcanzar la gloria el día en que Van Tassel le invita a una fiesta en su "castillo"... Pero lo que no sabe es que lo que ahí le espera es la condenación. Pues en los bosques encantados de la "región del sopor" vaga el espectro del Jinete Sin Cabeza, "un soldado de caballería de Hesse decapitado por una bala de cañón en alguna batalla sin nombre de la Guerra de la Independencia", e Ichabod tendrá un encuentro con él que cambiará su destino.



Publicado en 1820 en The Sketch Book (Libro de Apuntes) bajo el seudónimo de Geoffrey Crayon, el relato de terror del Jinete sin Cabeza se convirtió en uno de los más famosos del escritor Washington Irving. Tanto así que, a su muerte en 1859, el escritor fue enterrado en el cementerio de Tarrytown, que pasó a llamarse Sleepy Hollow Cemetery en su honor.


En 1922 la leyenda saltó al cine con The Headless Horseman (El Sin Cabeza), película muda dirigida por Edward D. Venturini y protagonizada por la estrella de Hollywood Will Rogers. La compañía de Walt Disney estrenó en 1949 La leyenda de Sleepy Hollow  y el Señor Sapo, siendo el último largometraje animado que reúne varias historias independientes entre sí.   Menos fiel a la historia original, es en 1999 de la mano de Tim Burton cuando la historia de Ichabod Crane se convierte en un clásico del terror.

No hay vecino que no tenga noticia de algún hecho extraordinario o que no se sepa alguna historia maravillosa, o que no pueda señalar qué paraje alberga entre sus profusas sombras algún espectro acechante; las estrellas fugaces y los meteoritos de fuego a menudo cruzan el valle, acaso por todo ello, con más frecuencia que en cualquier otra parte de la región; podría decirse, pues, que aquí el demonio de la pesadilla y sus figuras diabólicas tienen el mejor escenario posible para ejecutar sus danzas y morisquetas.



La historia se desarrolla en Tarry Town, un asentamiento holandés donde las historias de fantasmas y encantamientos están en boca de la mayoría de sus vecinos.  Entre estos vecinos se encuentra  el profesor Ichabod Crane, que vive sin tiempo para tales cuentos, pues es la joven Katrina su único interés. Katrina es hija de Baltus Van Tassel, el terrateniente más rico de Tarry Town, y con ello el interés amoroso no solo del maestro de escuela, sino de muchos de los hombres de la zona, entre los que destacan Brom Van Brunt

Una fiesta organizada por Van Tassel lo cambiará todo. Hasta allí se dirigirá Ichabod con la firme intención de pedir casamiento a la joven, pero la velada tomará otros caminos cuando los asistentes comiencen a contar las aventuras del conocido Jinete sin Cabeza



El relato está narrado por Diedrich Knickerbocker, quien escuchó en el pleno de un ayuntamiento la historia de Ichabod Crane y el Jinete sin Cabeza. Además de un personaje ficticio, Knickerbocker es otro de los seudónimos utilizados por el autor para firmar sus obras.


Me ha resultado un poco denso para leer.  Está plagado de descripciones de la comunidad, Ichabod, sus gentes... y aunque el autor tiene una escritura que me encanta,  pasa de una descripción a otra sin darnos un respiro y se me ha hecho un poco agotador. Es cuando comienza la fiesta y el posterior encuentro entre el Jinete y nuestro protagonista cuando la historia se vuelve más interesante.  


Volvió a fustigar al viejo Pólvora y cruzó en cabeza el puente, levantando un estrépito de tablas bajo su galope. Ya del otro lado, no pudo evitar volverse con la esperanza de que, al igual que en el relato del fanfarrón, y cual parecía norma en los fantasmas, se hubiera hecho una llamarada de fuego su perseguidor, esfumándose de inmediato... Pero lo que vio fue mucho más aterrador. Se irguió el jinete en su montura sobre los estribos, tomó su cabeza con una mano y la lanzó con fuerza hacia Ichabod que no pudo esquivar tan espantoso proyectil... La cabeza del fantasma se estrelló contra la suya con un sonido de piedras que se entrechocaran...


Es increíble que siendo una gran seguidora de las películas de animación de Disney, no haya visto su versión de La leyenda de Sleepy Hollow, así que mi única referencia del relato era a través de la película Sleepy Hollow de Burton, y desconocía que ésta fuera una versión tan libre.  Aunque ya conocía al escritor por Cuentos de la Alhambra,  es muy posible que sin la adaptación protagonizada por Johnny Depp, una de mis favoritas del género, no hubiera leído este relato, que por cierto, tiene un precio un poco elevado para sus 90 páginas.

Está bien, tiene partes muy interesantes pero hacia la mitad del relato se vuelve un poco tedioso (razón por la que no le pongo 3 estrellas, y es que si no fuera tan corto tal vez incluso lo hubiera abandonado). Esperaba una historia un poco más oscura. Este es uno de esos extraños casos donde la adaptación cinematográfica es, para mí, mejor que la historia original.

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