3/9/15

Crónicas de Elric I: Elric de Melniboné


Elric de Melniboné (Elric of Melniboné )
Michael Moorcock (Traducción de Hernán Sabaté
Crónicas de Elric #1  (The Elric Saga #1)
Pocket (Edhasa)  
288 páginas  | 2010


Accesibilidad:
Libro disponible en el gestor de la ONCE.

Ésta es la historia de Elric antes de que fuera llamado Asesino de Mujeres, antes del colapso final de Melniboné. Ésta es la historia de la rivalidad con su primo Yyrkoon y del amor por su prima Cymoril, antes de que esa rivalidad y ese amor provocaran el incendio de Imrryr, la Ciudad de Ensueño, saqueada por las hordas de los Reinos Jóvenes. Ésta es la historia de dos espadas, la Tormentosa y la Enlutada, de cómo fueron descubiertas y del papel que desempeñaron en el destino de Elric y de Melniboné; un destino que iba a conformar otro mayor: el del propio mundo. Ésta es la historia de cuando Elric era el rey, el jefe máximo de los dragones, las flotas y de todos los componentes de la raza semihumana que había regido el mundo durante diez mil años.


"Elric de Melniboné" es la primera novela de la saga protagonizada por Elric, el 428ª Emperador de Melniboné,  personaje que había hecho su aparición por primera vez en junio de 1961, en el número 47 de la revista Science Fantasy, en el relato corto "The Dreaming City" ("La ciudad de ensueño"), donde Elric ataca la ciudad donde se encuentra el trono de rubí.  Por tanto, la novela es una precuela donde conocemos los hechos que llevaron a Elric a ser quien es. 

Publicada originalmente en 1972, en España llegó en el año 1986 gracias a la editorial Martínez Roca, con traducción de Hernán Sabaté. En 2007 Edhasa volvió a publicar la saga, que varios años después publicó en edición bolsillo, manteniendo traducción y con ilustración de portada de Chris Achilleos




Dividido en tres partes ("Libro primero", "Libro segundo" y "Libro tercero"), la historia se centra en Elric, emperador de Melniboné, la Isla del Dragón, que durante más de diez mil años gobernó el mundo, pero ahora se encuentra en sus horas más oscuras.  Elric no es lo que se espera de un melnibonés. Es enfermizo, débil, necesita de medicamentos para mantenerse en pie, y aunque intenta respetar las tradiciones, su pasión por la literatura y su constante estado de reflexión sobre cuestiones morales, ha hecho que muchos se cuestionen su autoridad.

Su carne es del color de una calavera blanqueada al sol y el largo cabello que le cae sobre los hombros es de un blanco lechoso. En su testa ahusada y hermosa destacan dos ojos sesgados, tristes y de color carmesí, y de las amplias mangas de su blusón amarillo surgen dos manos delgadas, también del color del hueso.


Entre quienes cuestionan su valía y sueñan con su caída,  se encuentra su primo, el príncipe Yyrkoon,  quien en más de una ocasión ha expresado públicamente su opinión sobre la manera en la que el emperador ejerce su labor.   Hermano de Cymoril, el amor de Elric, ha prohibido a su hermana que se relacione con él, y no dudará en utilizarla para acabar con quien ve como un enemigo de él mismo y de su nación.

Tu lealtad a ese ser te ha asegurado tu propia condena, Cymoril. Antes preferiría verte muerta que engendrando a un hijo de su estirpe. No deseo que la sangre de mi casa se diluya, se tiña, sea tocada siquiera por la de él. Mira por tu propia vida, hermana mía, antes que amenazar la mía.



Fantasía de espada y brujería muy entretenida. La historia tiene un desarrollo con un ritmo adecuado para que enganche al lector.  He disfrutado mucho con ella, este tipo de fantasía no suele decepcionarme, y la veo ideal para según que momentos (sobretodo si estás saturada de leer libros de más de 800 páginas y sagas interminables). 

Tiene capítulos flojos cuanto más se aproxima al desenlace, como  la aparición de quien será compañero de Elric por un tiempo, un personaje que parece más escrito de forma cómica y que no pega en ese momento.  El giro final, aunque necesario para unir la historia que ya se conocía del emperador albino, no tiene sentido. Quería convertirme en un personaje del libro y dar un tirón de orejas al protagonista, porque es absurdo.  Aún así me ha gustado y he disfrutado mucho con su lectura. 


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