26/6/14

El señor de las moscas






El Señor de las Moscas (Lord of the Flies) 
William Golding (Traducción de Carmen Vergara)
Alianza Editorial 
249 páginas  | 2008   (19º reimpresión)

Fábula moral acerca de la condición humana, El señor de las moscas es además un prodigioso relato literario susceptible de lecturas diversas y aun opuestas. si para unos la parábola que William Golding estructura en torno a la situación límite de una treintena de muchachos solos en una isla desierta representa una ilustración de la tesis que sitúan la agresividad criminal entre los instintos básicos del hombre, para otros constituye una requisitoria moral contra una educación represiva que no hace sino preparar futuras explosiones de barbarie cuando los controles se relajan.



Seguramente mi formación ha hecho que me decante más hacia una lectura de la novela, que a la otra (la educación represiva), en la que no he pensado en ningún momento hasta después de leer la sinopsis que aparece en la contraportada.

La idea de agresividad como un instinto básico del hombre ha sido mi idea sobre el tema central sobre el que giraba la novela. Era uno de mis temas favoritos durante los años de universidad porque da tanto para debatir... En psicología social, existen varias perspectivas teóricas que tratan de explicar las relaciones que se establecen entre los seres humanos. Una de ellas, la Orientación Etogénica, defiende que un individuo asume determinados esquemas y roles dependiendo del entorno en el que se encuentre.


Algunas variables situacionales pueden hacer que nos comportemos de una manera que ni siquiera nosotros hubiéramos imaginado de nosotros mismos. En los años 60 Philip Zimbardo creó una prisión donde llevo a un grupo de jóvenes a los que dividió en dos grupos (prisioneros y guardianes) mediante el azar. A los seis días tuvieron que cancelar el experimento pues hubo cambios drásticos en la conducta de los jóvenes. En palabras de Zimbardo, "la experiencia deshizo toda una vida de aprendizaje y los valores humanos se suspendieron, emergiendo el lado más vil, feo y patológico de la naturaleza humana".


En la novela de William Golding, esta variable es la isla deshabitada a la que llega el grupo de chicos. Aunque no se menciona  mucho sobre sus vidas, es evidente que es una vida acomodada (hijos de generales, etc.) que ahora tendrán que vivir una situación extrema rodeados de desconocidos en condiciones bastante duras.

El deseo de agredir y hacer daño era irresistible.

Tras ser derribado el avión en el que viaja un grupo de chicos, los supervivientes, todos menores, llegan a una isla deshabitada. En un primer momento todos se encuentran dispersados por la isla, hasta que Ralph, el protagonista de la historia, hace sonar una caracola alentado por Peggy, un niño gordito, asmático y con gafas al que nadie hace caso justo por esto (le comprendo), a pesar de ser uno de los personajes en demostrar una gran inteligencia dando ideas para poder sobrevivir.  Después de reunirse todos alrededor de Ralph comienzan a poner algunas normas de convivencia, y también a realizar una serie de apuntes sobre qué es lo que tienen que hacer en el lugar, y qué es lo importante. Para algunos intentar ser rescatados, para otros, cazar para comer o porque al menos eso es divertido... Así los bandos irán formándose poco a poco.

- ¡Caracola, caracola!- gritó Jack. - Ya no necesitamos la caracola. Sabemos quienes son los que deben hablar, ¿para qué ha servido que hable Simon, o Bill, o Walter? Ya es hora de que se enteren algunos que tienen callarse y dejar que el resto de nosotros decida las cosas".


Tal vez la novela muestra rápidamente los bandos, con Ralph y Jack a la cabeza de cada uno. La novela tiene unos capítulos muy lentos donde siguen mostrándose estos signos de división, pero no mucho más... y de repente todo sucede de manera demasiado precipitada.

Los últimos capítulos nos muestran cómo han cambiado los jóvenes durante el periodo que han vivido en la isla, y cómo algunos de ellos (o todos) son capaces de cualquier cosa para conseguir  lo que ellos piensan es justo. En ningún momento me he planteado que lo que sucede en la isla sea debido a la falta de personas adultas en la isla.  Tiene un buen final... aunque rompe de algún modo con el ambiente opresivo que había creado de una manera tan rápida que tengo la sensación de que ha faltado algo.

2 comentarios:

  1. No me he leído este libro y ya lo amo. En primero de carrera, tuvimos que analizar una página del libro (y a partir de ella, la profesora nos desarrolló el resto de la novela... no sé si era muy lista o nos vacilaba). Y no me había vuelto a cruzar con esta novela hasta el verano pasado, cuando me examiné del Advanced y una de las opciones era escribir un ensayo sobre la violencia ejercida por los niños en la novela. Casi hago palmas con las orejas de alegría XD Y conseguí un "exceptional" en el "writings" (que lo hice de puta madre, vamos). No entiendo porqué no me lo he leído aún, jajajajaja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si que te ha ido bien con el libro! jajaj

      A mí la verdad es que no me ha gustado tanto como creía que me iba a gustar, al ser un clásico y todo eso, esperaba más.

      Eliminar